El Prinotauro
El Prinotauro (del griego φθάρμα ταυρος, buey corrupto) es uno de los monstruos más sanguinarios de la mitología chilanga. Nacido en 1929 de las cenizas de una revuelta social incestuosa de la que aún no se sabe quién fue el padre, este ser híbrido -mitad bestia humana y mitad animal político- tenía cuerpo de cristiano y una poderosa cabeza de toro que se alimentaba de la carne de las masas populares (aunque con el paso del tiempo desarrolló un gusto malsano también por las clases medias).
Por su aberrante aspecto y su voracidad creciente fue encerrado en un intrincado laberinto del cual era imposible la huída, no de él sino de los millones de habitantes de la comarca que eran ofrecidos cada 2190 lunas (cada sexenio, en nuestro calendario) como tributo sangriento para el astado.
En el crepúsculo de año 2000 fue derrotado y expulsado del laberinto por el héroe Foxeo -campeón del Prozac y los disparates- quien liberó a la comarca de tan terrible condena… para sumirla en otra tan profunda, sangrienta y oscura que, por comparación, muchos añoran los días apacibles del reinado del siniestro y brutal Prinotauro.