Tuve la fortuna de adquirir la segunda imagen en serigrafía con todo y la dedicatoria del maestro (aunque no recordaba qué numero de serie seguía y tuvimos q buscar a los q estaban antes de mi para preguntarles). Pero más allá de lo elegante que se va a ver mi pared con semejante mounstrosidad de ilustración, me quedo con esa sensación que me dejó ver los dibujos originales: eso que se siente cuando ves el mar o el cielo o un peñazco, y no te queda mas que sentir la pequeñez de nuestra existencia. Esos dibujos, en papel entintado fueron un reconfortante recordatorio del enorme trabajo que queda por hacer, de las miles de horas con lápiz en mano que nos esperan. Saluuuu y gracias maestrazo!!!
2 comentarios:
Tuve la fortuna de adquirir la segunda imagen en serigrafía con todo y la dedicatoria del maestro (aunque no recordaba qué numero de serie seguía y tuvimos q buscar a los q estaban antes de mi para preguntarles). Pero más allá de lo elegante que se va a ver mi pared con semejante mounstrosidad de ilustración, me quedo con esa sensación que me dejó ver los dibujos originales: eso que se siente cuando ves el mar o el cielo o un peñazco, y no te queda mas que sentir la pequeñez de nuestra existencia. Esos dibujos, en papel entintado fueron un reconfortante recordatorio del enorme trabajo que queda por hacer, de las miles de horas con lápiz en mano que nos esperan. Saluuuu y gracias maestrazo!!!
Maravilloso, me encantaría poder tenerla en mi pared.
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