domingo, mayo 01, 2011

La patria V2

Los estudiantes de primaria de la década de los cincuentas y sesentas -gente culta que sabe que todo tiempo pasado fue anterior- recordarán a la fascinante mujer indígena que adornó de portada de los libros gratuitos de la SEP durante 20 años. Yo no tuve la fortuna de poseer un ejemplar de aquellos porque la imagen fue retirada un año después de que yo naciera, así que he de haberla visto -porque la vi- en el libro de algún primo o vecino. 
Con todo y todo la recuerdo vivamente y me recuerdo incapaz de distinguir si se trataba de una foto o un dibujo, incapaz de entender el significado de los elementos que enmarcaban a aquella chulada de maíz prieto, arrobado por sus rasgos y su porte. 
Treinta y tantos años en el futuro -que en el presente ya es pasado-, siendo ya dibujante profesional hice una interpretación del mural El Abrazo de Jorge González Camarena, con un resultado regular (pinche pero parejo, como suele decir el vulgo con esa vulgaridad que les es característica). A esas alturas ya sabía que el pintor de marras era también autor de La Patria, que así se titula el óleo de la bien dotada mestiza. 
Pero la vida (la vida voraz que se enreda, la vida que sale a jugar, la vida consciente que queda, la vida que late en el mar) que suele brindar segundas oportunidades, me dio el chance de homenajear de nueva cuenta al ilustre pintor jalisciense precisamente con aquella imagen que puso a vibrar mis neuronas infantiles.
Todo lo anterior sea dicho nomás para aclarar que mi colaboración de este mes en la revista Gente es una rápida revisión del clásico, actualizada el contexto nacional del siglo XXI. 
Los estudiantes de primaria de la década presente lamentarán que mi alegoría resulte mucho más cercana a nuestra patria de lo que resultó -al cabo- la original, cuando aquella buena mujer aún no había sido prostituida por los caifanes neoliberales; voraces, insaciables y con el aval popular.
Nos vemos en el 2012.


Flipeada por cuestión de diseño

La versión original

3 comments:

вℓoo∂ʏƆαρρʋccɛттo dijo...

¡Mocos! Que triste es la realidad.

Anónimo dijo...

que siga la mata dando JQ

MeryAnn dijo...

Saludos, Quintero.

La devastadora transparencia del esqueleto del ¿buitre? y la serpiente, la presencia de los cráneos del destino, la inminente mordida con que besa la rabia y la coagulante mortaja de la sangre.
¿Algo más es la patria?

¡Cámara!