domingo, octubre 08, 2006

Clavarse en la textura

¿Cuál es la función de la textura en la ilustración? ¿es tan sólo un ornamento o un despliegue pirotécnico? ¿tiene alguna utilidad?

En el dibujo en general y particularmente en la ilustración, lo que no es vital es perfectamente prescindible. El uso de la textura tiene qué ver con la necesidad de “informar” al espectador de la cualidad de la materia y de ciertos materiales. Cuando dibujamos a un ser humano -por ejemplo- usualmente nos basta con indicar la zonas que corresponden a la piel, la ropa y demás aditamentos externos sin abundar en la compleja textura de las pestañas, arrugas, imperfecciones, granos, cicatrices, lunares e incluso los miles y miles de poros y vellos. No es vital representarlos en tanto el lector haya convenido en que tal dibujo refiere a un ser humano.

Los trazos básicos que sirven para representar a la persona humana (el clásico dibujo de palitos, bolitas y puntos que todos hemos elaborado cuando niños) son suficientes sólo en un nivel elemental. Sin embargo, en la medida que nuestro mensaje visual va adquiriendo mayor complejidad se vuelve imperativo el manejo eficiente de recursos técnicos profesionales como el conocimiento anatómico, el manejo de la luz y su comportamiento, la gestualidad y el uso de las texturas, entre otros.

Es por eso que nuestro abanico expresivo crece en la misma medida que crece nuestro bagaje de recursos técnicos. Es por eso también que el simple estilo es, tarde o temprano, insuficiente y limitante para la correcta representación de ciertos aspectos de la realidad (por otra parte, inabarcable).

Esto último es parte de mi crítica al “culto del estilo“, un vicio harto ramplón y socorrido que ha sido empleado para privilegiar ciertas escuelas o tendencias gráficas (usualmente en boga en países primermundistas e imitada con fervor por las gloriosas vanguardias de las repúblicas bananeras) para consolidar estatus grupales y -sobre todo- gozar de ciertos privilegios mediáticos y económicos (si pendejos no son).

Pero bueno, eso ya es harina de otro post.

Posdata: El Clément sostiene que la textura es tan sólo la “optimización del trabajo, bajo la premisa de que si puedes pegotearlo ¿para qué chingados dibujarlo?“
Pero no le hagan caso. Esta aseveración, al igual que su tesis del México barroco y su vida misma, es totalmente errónea.

Aquí tenemos un ejemplo ejemplar, producto de la combinación de un dibujo realizado en Painter IX y aderezado con la manipulación de la foto de una piel de sierpe y la herramienta Liquify (Shift + command + x) del Photoshop CS2.


Si quieres ver el proceso completo en video pincha aquí

2 comments:

KaozWolf dijo...

Chaleeeee son la "riata" no cabe duda ke son un dueto fantastico algo asi como batman y robin o mas mexinaco como el santo y blue demon, bien rifado y hasta con video, ke mas puedo pedir...

solamente me faltaron unas palomitas pa chingarme bien el video.

KaoZWOLF

fco plascencia dijo...

Me imagino que el liquify entra en juego al momento de acomodar la textura sobre el modelo. lo que no habia visto era el uso del softlight para integrarla :D, generalmente habia visto el uso del multiply o overlay...ah! en fin creo que es cosa del que se acomode mejor...